Tiktokeando la pandemia

Permanentemente las grandes marcas orientan la comunicación hacia los grupos jóvenes, el desafío es generar consumo, pero lo más importante generar consumidores fieles que se identifiquen con el producto y de manera irracional lo elijan a lo largo de su vida. La participación de los adolescentes en las redes sociales obliga a las marcas a utilizar nuevos medios de comunicación, adaptando su mensaje a las nuevas plataformas.

No vamos a perder tiempo analizando redes que ya podríamos calificar de “viejas”. En el medio de la pandemia mundial a la que nos enfrenta el Covid-19, el mundo parece descubrir una “nueva” red social, que de novedosa no tiene nada, los más jóvenes la tienen como su refugio creativo y alejada de la presencia de público adulto hace tiempo. Sin embargo para varias marcas y para muchos adultos, Tik Tok parece ser la vedette para hacer frente a la cuarentena. Sus infinitas herramientas la convierten en una red donde la creatividad es esencial para producir contenidos que sean atractivos. Como toda red tiene sus códigos y sus claves para tener “éxito”.

En el medio de la pandemia mundial a la que nos enfrenta el Covid-19, el mundo parece descubrir una “nueva” red social, que de novedosa no tiene nada

Muchas marcas comenzaron a invertir en sus perfiles de Tik Tok y en influencers que entre contenidos graciosos y novedosos muestran sus preferencias de consumo para que el gran público adolescente, “tiktokers” elijan sus productos. La novedad de esta red social es que no se parece en nada a las otras redes sociales, si alguna marca quiere trasladar sus contenidos de Facebook o Instagram, se veran obligadas a cambiar el formato, el modo, y muy probablemente el mensaje. 

Actualmente el público más joven, el que viene usando Tik Tok hace tiempo, ve como infinidad de adultos se sumaron a esta herramienta a generar contenidos que no responden a los códigos de los “tiktokers”. Como pasa con todas las redes sociales. los adolescentes las abrazan, las perfeccionan. las hacen crecer para luego ver como en un momento el resto del mundo los invade, arruina su red social y los obliga a migrar hacia otra plataforma. En este sentido el desafío de las marcas es generar contenido que sea de interés para ese público “original” que interactúa en Tik Tok, y que representa a los consumidores a los que siempre la publicidad siempre persigue buscando fieles incorruptibles que compren desde el sentido de pertenencia para el resto de sus vidas.

Jóvenes invadidos

El proceso es inevitable, los adultos ya llegaron para arruinar “Tik Tok”, incluso aquellos que hacen contenidos comprendiendo los códigos de la red social, también son culpables. Los jóvenes ven cómo sus padres comienzan a ver el contenido que generan, invadiendo su privacidad, y ven como los adultos se hacen los “jóvenes”. En el caso de las marcas hay una posibilidad para no ser culpados de ser parte de los culpables de arruinar el refugio de los jóvenes. Estamos ante un público que se deja cautivar por la creatividad y por el consumo, la publicidad no necesariamente los irrita o agobia, solo exigen no ver en anuncio de la televisión, o la placa estática de Instagram. Las herramientas están al alcance de las manos para generar contenido novedoso y creativo, pero ojo, hacer algo más interesante que los “mejores tiktokers” requiere tiempo, conocimiento, e incluso alejarse de prejuicios, como nunca antes debemos estar dispuestos a que nuestra marca se adapte al formato que se nos propone. ¿Existe otra posibilidad?, claramente podemos hacer lo que queramos, nadie nos va a expulsar, pero tengamos claro algo, si no entendemos los códigos de Tik Tok, van a ocurrir dos cosas: no lograremos nuevos consumidores, y lo que es peor, seremos acusados de ser responsables de arruinarles el REFUGIO a millones de potenciales consumidores.

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